Los pecados de Mastodon no son tan graves

Hace tiempo escribir una entrada donde fui terriblemente injusto y cruel con la red social federada Mastodon. Se llamaba «El creador de Mastodon cava la tumba de su propia red». Un título para nada tendencioso, como se puede ver. 

No te molestes en buscarla en el blog porque la borré. Es una práctica poco recomendada y cobarde, porque uno tiene que ser consciente de lo que escribe y hubiera bastado con poner una nota aclaratoria en aquella entrada, quizá enlazando esta, donde especificara mi cambio de opinión. Pero lo cierto es que ese texto me daba vergüenza: era una pataleta.

Aquella entrada se centraba en dos asuntos. 

El primero es que Eugen, uno de los principales desarrolladores de Mastodon y administrador a día de hoy de dos de sus instancias principales (mastodon.social y mastodon.online) había prohibido que los usuarios de dichas instancias usaran un puente para publicar desde Twitter a Mastodon (una práctica que deja cuentas con mucho contenido inútil en Mastodon y que no responden a menciones). 

El segundo es que el mismo Eugen había marcado unas líneas de comportamiento para recomendar instancias en la web principal del proyecto, unas líneas que se pueden identificar con lo políticamente correcto y todo lo que popularmente se denomina «woke»: nada de LGTBIfobia, racismo y todo el «pack ideológico» afín. Esto, claro está, con los criterios de moderación subjetivos y arbitrarios que este señor y su grupo determinaran. 

Mi entrada de entonces era una pataleta con el tono incendiario de «ningún moderador tiene que decirme a mí cómo usar su red social» (todas lo hacen), «no hay derecho a que restrinjan una herramienta si se le da un buen uso» (¿alguien dijo Twitter y su restricción de API?), etcétera. 

Como Mastodon es una red federada basada en software libre, confundí la libertad de software con la libertad de elección de sus moderadores.

Que Mastodon sea federado no quiere decir que haya instancias moderadas por imbéciles. ¿Estoy diciendo que Eugen es imbécil? Puede. Y no soy el único que se queja de su gestión. Un programador maravilloso, sí, pero imbécil al fin y al cabo. 

Lo que yo perdí de vista, y muchos otros usuarios pierden en otras cuestiones tecnológicas, es que Mastodon no es una red social monolítica como sí lo son Twitter o Facebook.

Si en Twitter o Facebook te borran una cuenta tienes dos opicones:

  • Callarte y fastidiarte (el clásico «agua y ajo»).
  • Hablar con quien corresponda a ver si con suerte se pudiera dar la posibilidad de que te devuelvan la cuenta.

Muchas olas de nuevos usuarios en redes federadas han ocurrido en ese intervalo entre que cierran una cuenta y la devuelven (te miro a ti, barbijaputa). Luego las cuentas en las redes federadas quedan abandonadas porque claro, el impacto en estas es mucho menor (oh, sorpresa, ¡hay menos gente!)

El caso, decía, es que fui tremendamente injusto. 

Me ocurrió algo muy habitual en la sociedad de hoy en día. Como Mastodon implica una elección, un cambio consciente, me fijé mucho más en sus defectos y perdí de vista la visión global. Twitter es mucho peor. 

Como indiqué en otra entrada mucho más acertada, Sobre censura y redes sociales, redes como Mastodon son más una base tecnológica que una tecnología en sí. 

Pongamos el caso de que Eugen te cierra la cuenta en mastodon.social porque considera que eres un LGBTIfóbico por cuestionarte algún asunto del discurso imperante (ha pasado). 

Mientras que en Twitter solo tienes dos opciones, en Mastodon se abre una tercera vía: abrir otra cuenta en otra instancia.

¿Que es incómodo? Sí. ¿Que se pierden contactos? Sí. ¿Que puedes seguir usando la red social? Pues también.

Y lo mismo ocurre con el tema del puente hacia Twitter. «Ay qué malo es Eugen que no me deja republicar desde el pajarito». Pues busca una instancia que lo permita. Tan fácil como eso.

Evidentemente, todo esto requiere conocimiento y echarle un poco de tiempo. Es más complejo que el simple hecho de abrir una cuenta en una red social centralizada y rezar por que no te la cierren. Recuerdo que han cerrado cuentas de toda ideología.

Mastodon es la red social descentralizada mejor programada de los que recuerdo. Ni StatusNet, ni GNU Social (heredera de la anterior), ni Diaspora ni ninguna otra de las que he probado tiene el nivel de excelencia en el funcionamiento que alcanza Mastodon (y, en general, las redes que van surgiendo basadas en ActivityPub). Hay clientes para todas las plataformas y todos funcionan igual de bien. 

En las redes sociales centralizadas estás a merced de una empresa (o peor, del algoritmo de dicha empresa) mientras que en las redes sociales descentralizadas al menos puedes elegir bajo qué reglas aleatorias quieres publicar tus mensajes. Las hay más moderadas, menos moderadas, más de izquierdas que otras (ya de derechas es más difícil encontrar), con contenido para adultos, sin él… Hay de todo donde elegir, y siempre queda la opción de montar un nodo propio con unas reglas propias si se tienen los conocimientos.

Yo creo en una internet más descentralizada. Es un ideal al que no renuncio, y si hay una red social que se basa en esa idea, yo voy a apoyarla. Pero para ello es importante no perder la visión global. En Mastodon hay menos gente, obvio, y todos tienen una ideología bastante parecida (aquello de ser hackers activistas del software libre y muy rojos), pero os garantizo que se conoce a gente interesante.

Yo desde luego hace mucho tiempo que dejé de lado el aspecto ideológico. Si estoy en una red centralizada también estaré presente en su equivalente descentralizado porque me parece, simplemente, una hipocresía no hacerlo. Pero una vez allí lo que hago es disfrutar de unas redes sociales donde se respira un aire diferente. 

Os invito a que probéis.


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