¡Hola, 2018!

El año pasado ya hice mi pequeño recuento personal del 2016, y aquí estoy de nuevo. Esta vez, claro, para hablar de 2017, no estoy tan tonto como para hacer recuento del 2016 una segunda vez. Perdón por el chiste malo.

Antes que nada, a mí me gusta mucho la Navidad, así que os deseo a todos que hayáis pasado una buena Nochebuena y que recibáis el año con ganas rodeados de vuestros seres queridos.

Voy a seguir la misma estructura del año pasado: repaso de 2017 con mi vida personal, vida profesional y vida frente a la pantalla, propósitos para 2018 y cierre. Será una entrada larga, pero no tanto como el año pasado.

Vida personal

He viajado a París, a Zaragoza y he pasado por tres casas diferentes. Por desgracia, también hemos pasado por ciertos problemas que hemos vivido lo mejor que hemos sabido. Un año movido, a fin de cuentas. No me puedo quejar demasiado pero sí puedo desear que la situación mejore un poco.

Vida profesional

Terminé el curso 16-17, que fue duro en bastantes sentidos, y he empezado el 17-18 en un centro que me encanta, me da bastante libertad, con un alumnado muy bueno y con el que me siento verdaderamente cómodo. Este año sí me puedo salir un poco más de los moldes tradicionales y hacer ciertas actividades más creativas, lo cual es un gustazo con un alumnado que responde. También le estoy dando bastante caña a mi blog de aula lenguatica.es.

Vida frente a las pantallas

Me he pasado a Apple, uso los programas que tengo que usar y he vuelto a las redes sociales centralizadas. El único sitio donde comento mis andanzas tecnológicas es en el Slack de Wintablet. Nada más que declarar, señoría. Incluso yo me sorprendo de que esto sea así.

Repasando los propósitos de 2017

Antes que nada, vamos a ver qué escribí el año pasado, y voy a comentar qué grado de consecución tiene cada uno de los puntos.

  • Comer menos en la calle y perder peso. Lo único que haré será controlar lo que como, puesto que no estoy en disposición de hacer mucho más ahora mismo.

Fracaso total y absoluto. Como menos en la calle pero sigo picoteando demasiado, lo cual me ha llevado a coger aún más peso.

  • Aprender a cocinar, aunque sea algún plato sencillo. Tirar de precocinados no debe ser muy sano, y hacerlo todo vuelta y vuelta a la plancha limita mucho la dieta.

Mi novia me ha enseñado a hacer alguna cosilla, pero no lo puedo dar por conseguido ni siquiera en pequeño grado, no sería sincero. Fracaso total.

  • Repasar francés.

Esto lo puse con vistas al viaje a Francia, y si bien no he recuperado mi fluidez antigua, sí que he recordado gramática y vocabulario. Lo puedo dar por conseguido.

  • Los de siempre: seguir aprendiendo inglés, esperanto y guitarra; leer más y escribir algo de ficción. Son eternos propósitos a los que no pienso renunciar, como dije el año pasado.

Inglés y esperanto: digamos que no lo he dejado de lado y me he mantenido. Guitarra: casi nada. Leer más: casi he terminado la saga Harry Potter, aunque sea con ayuda de los audiolibros. Escribir algo de ficción: he escrito algún relato. En global, puedo decir que este propósito está conseguido, al menos para mis exigencias actuales.

  • Hacer algunos cursos de formación. Primero para beneficio personal, segundo para aumentar los puntos del concurso de traslados.

Hice uno, del que os hablé aquí en el blog. Dada mi experiencia, lo doy por conseguido.

  • Intentar salirme de lo tradicional en lo que queda de curso.

En el curso pasado hice alguna actividad extra, y este curso sí estoy saliéndome más del tiesto, así que lo doy por conseguido.

  • Mantener una periodicidad en este blog.

Totalmente conseguido. Pocas semanas ha habido sin una entrada, y a principios de año publiqué bastantes entradas pequeñitas. Estoy muy satisfecho con este punto.

Cuatro propósitos y medio conseguidos de los siete que me marqué, yo creo que está bastante bien.

Propósitos para 2018

  • Perder peso. En enero me voy a apuntar a un gimnasio. No voy a prometer el oro y el moro porque me conozco, pero sí me propongo ir y mantener cierta regularidad, siempre dependiendo de lo que me deje mi trabajo.
  • Conseguir algún título de idiomas. También en enero me quiero apuntar a una academia de inglés para conseguir un B1, e incluso me gustaría ir por un B2, aunque no sé si eso es ya demasiado para un año.
  • Leer más. Ahora que estoy con los audiolibros no pienso perder la costumbre.
  • Iniciarme en la edición de vídeo. Tengo una idea que me ronda desde hace medio año y quiero ponerla en práctica.
  • Mantener la periodicidad del blog. Lo escribo solo para revisarlo, porque estoy convencido de que lo haré: he encontrado una forma de trabajar en el blog ideal para mis circunstancias.

Estos cinco los veo bastante factibles. Como veis, he renunciado a la cocina porque ya he visto que lo mío con los fogones es imposible. Pero no me quiero olvidar de los típicos:

  • Escribir más ficción. Este año he escrito dos relatos, en 2018 quiero escribir como mínimo tres.
  • Seguir con el esperanto. Tengo el curso de Duolingo que, aunque no es perfecto, me permite aprender y repasar palabras.
  • Seguir con la guitarra. A ver si aprendo a tocar alguna canción entera, al menos.

Puede parecer mucho, pero soy plenamente consciente de mis circunstancias actuales y me planteo estos propósitos no como obligaciones, sino como objetivos que cumplir poco a poco, sin prisa y sin obligaciones. Este año me ha parecido un ejercicio sano hacer este recuento, el año que viene ya veremos.

Encarando el nuevo año

El año pasado dije que los años impares se me suelen dar peor que los pares, y en 2017 se ha cumplido bastante, por razones normalmente ajenas a mi control de estos que te escupe la vida de tanto en tanto. Esperemos que 2018 sea más relajado en este sentido y cuando escriba la entrada hermana a esta el año que viene pueda decir que sí, que este año par ha sido fabuloso.

Este año no han sido mil quinientas palabras pero sí mil, así que acabo ya esta entrada, no sin antes insistir en mis buenos deseos para este año y que nos sigamos encontrando aquí, en este pequeño rinconcito personal que escribo para mí y para todo aquel que esté dispuesto a leerme.

Un saludo.

Imagen: Pixabay, CC0.

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