Tengo dos aparatos de BQ y me encantan

No paro de mencionar en este blog sobre otras empresas tecnológicas enormes, sobre todo para criticarlas. En esta ocasión me apetece hablar sobre una española con buenas prácticas, o eso me parece a mí, de la que poseo dos de sus dispositivos, y reflexionar sobre algunos aspectos relacionados con las necesidades del usuario y la forma de comprar. Recordad siempre que no soy un experto, tan solo un usuario curioso.

Sobre BQ

BQ es una empresa española que empezó su andanza con lectores de libros electrónicos. Traía dispositivos construidos en China, adaptaba su software y los vendía con soporte técnico español. Desde el principio fue conocida la calidad de su servicio de atención al cliente, rápido y efectivo.

Poco a poco se fueron abriendo a otros nichos y traían primero tablets y después smartphones. Fueron creciendo y hoy en día ya cuentan con varios aparatos diseñados en España (el libro electrónico Cervantes 2013 y la gama E de tablets y smartphones). Aparte de esto también venden impresoras 3D y kits de robótica educativa para aquellos que gusten de trastear.

El kit de robótica y la impresora hacen pensar que en BQ tienen al menos cierto espíritu de colaboración. Esta idea se confirma con el hecho de que liberan algún código, como las tripas del BQ Cervantes y los núcleos de sus teléfonos, por ejemplo.

Los aparatos de BQ con Android apenas traen personalización más allá de ciertas modificaciones para adaptarlo al hardware, como la administración de dos tarjetas SIM. Nada de capas extra ni aplicaciones de servicios propios que al final solo estorban. Además, mientras les es posible actualizan los aparatos, no se quedan con la versión de fábrica.

Esta marca tiene cierta mala fama en algunos círculos principalmente por dos razones:

  • Por usar procesadores Mediatek, que no da soporte a largo plazo a sus productos y por lo tanto no permiten actualizar los aparatos hasta las versiones de Android que los usuarios desearían. Pero pocos aparatos se han quedado con la versión de fábrica, siempre actualizan hasta donde pueden.
  • Por usar en ocasiones diseños genéricos que hacen pensar en dispositivos chinos, aunque los componentes no sean los mismos. Para eso mejor comprar el aparato chino directamente, que es más barato, dicen, sin comprobar que las especificaciones pueden ser diferentes ni valorar la garantía ni el soporte técnico en español.

Como ya he dicho, soy poseedor de dos de sus productos, una tablet y un móvil recién estrenado. Voy a comentar brevemente mi experiencia con cada uno para pasar rápidamente a lo que me interesa: reflexionar a partir de esta marca en concreto sobre aspectos de consumo más generales.

Mi experiencia

Voy a empezar por el móvil, con el que menos tiempo llevo: BQ Aquaris E5 4G. De momento la impresión que tengo es que funciona bastante bien, aunque sus características no sean muy superiores a las de mi anterior Sony Xperia S. El Xperia funciona maravillosamente pero tiene un gran defecto: una batería muy pequeña que, por supuesto, no es extraíble. Me ha dejado tirado en más de una ocasión importante, ¿para qué un teléfono si no puedo llamar? De momento el Aquaris le gana por goleada en ese punto, y eso que yo alargaba la del Xperia por mi poco uso.

Respecto a la tablet, BQ Curie 2, tuve durante un año la versión anterior, la BQ Curie, que compré para leer documentos PDF de forma más cómoda que en el ordenador y para pocos propósitos más. Al final me acabó sirviendo para trabajar, razón por la que la renové rápidamente por su versión posterior cuando se me rompió por un despiste mío. Como es un dispositivo ya no secundario sino terciario, la tengo configurada para que desactive el wifi cuando está en suspensión, tiene casi todas las notificaciones desactivadas y solo las aplicaciones justas.

Si miráis las características de los dos aparatos veréis que son, cuanto menos, modestos. Pero lo importante es que se adaptan completamente a mis necesidades, lo cual nos lleva directamente a lo más importante.

Necesidades y precio

No soy un usuario exigente ni siquiera con mi ordenador, que es donde paso más tiempo. Tengo un equipo de sobremesa que cumple ya cinco años y que ya entonces no era de lo mejor del mercado. Entonces, si mi herramienta principal de trabajo, en la que realizo más tareas, no es una gran máquina, ¿para qué puedo necesitar grandes máquinas para la movilidad?

Ya hice la locura de gastarme 350€ en el Sony Xperia S. Nunca se me ralentizó, nunca llené su memoria interna, nunca eché de menos una actualización del sistema, y si no llega a ser por el tema de la batería, no lo habría renovado, a pesar de tener dos años (una eternidad en esto de la tecnología móvil).

Por 350€ hoy en día podía haber optado a un gama alta del año pasado. Otro Sony, un LG o un Samsung, aparatos con mejor procesador, más RAM, mejor cámara y más resolución que el anterior y que el nuevo. Pero miraba características y ninguno me convencía: no pensaba que aprovecharía todo lo que traen, y gastarme más dinero sin necesidad tampoco es de recibo.

Cuando se me rompió la BQ Curie estuve en la misma situación: podía haber gastado mucho más por un aparato mucho mejor, pero si me bastaba con lo que ya tenía, ¿por qué gastar más por un aparato que no iba a aprovechar al máximo? El Aquaris E5 4G me ha salido por 236€ con funda y protector incluidos; la tablet Curie 2, 150€, porque la funda ya la tenía.

Saber qué comprar

Ver los foros de soporte de BQ es una pequeña fiesta. Pongo como ejemplo la tablet BQ Curie: muchísimos usuarios muy disgustados con la tableta porque se le acaba muy pronto la batería, tiene muy poca potencia y el sistema está muy poco optimizado. Como ya he dicho, yo le desactivo el wifi y la batería de la tableta me puede durar dos días, porque hago un uso muy esporádico.

¿Con una tablet mejor me duraría una semana con este uso? Puede. Pero hubiera tenido que gastarme doscientos euros más. Aunque hay muchos productos inflados que ofrecen menos de lo que su precio hace pensar, en este caso los productos BQ dan justo lo que prometen: aparatos sin grandes características que cumplen muy bien su función, sin más florituras. ¿Meterle a una BQ Curie el último juego del mercado con los mejores gráficos? No me parece una idea muy inteligente.

Yo sé perfectamente para qué uso mis aparatos, e intento invertir en ellos de la manera que me parece más adecuada. Como siempre digo, me conozco y sé que a lo mejor dentro de un año me veis en este blog contando que tengo los últimos aparatos de Sony y que me he dejado sueldo y medio en ellos. Pero si eso ocurre será porque realmente les sacaré partido. No me parece normal que mucha gente vaya por la calle con un Samsung Galaxy S4 para mirar mensajería y redes sociales.

Hay una razón más que me anima a comprar a BQ: es una empresa española, y si algo necesita nuestro país es precisamente apoyar a las empresas nacionales.

Resumen

BQ es una empresa que me cae bien. Veo que se preocupa por sus usuarios en su servicio de atención al cliente, y libera partes de su código. Los productos que venden tienen un precio muy adecuado para lo que ofrecen, que es justo lo que yo necesito como usuario.

En un mundo donde la norma es cambiar de aparato cada poco tiempo por el continuo avance de la tecnología, es imprescindible conocer nuestras necesidades para adquirir el aparato adecuado; ni uno mejor, ni uno peor: el que necesitamos.

Imagen tomada de El androide libre

Autor: Adrián Perales

Profesor de Lengua y Literatura. Aprendo para enseñar, enseño para aprender. Apasionado de la cultura y el software libre.

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