Franquicias

En mi pueblo están emocionados porque van a abrir un 100 montaditos. Lo mismo pasó cuando abrieron un Domino’s Pizza. Y yo no lo entiendo.

Restaurantes de comida rápida

Entendería la emoción si fuera un lugar donde realmente se comiera bien. Pero es que es, posiblemente, uno de los negocios que más abiertamente timan a sus usuarios.

Todo el mundo sabe, más o menos, que Burguer King y McDonald’s son comida basura, pero por lo menos te compras un menú y te llenas (de qué te llenas ya es otro debate). Pero en 100 montaditos para quedar harto tienes que dejarte un buen dinero, porque los montaditos tienen el tamaño de mi dedo gordo.

Con la de buenos restaurantes que hay en mi pueblo. Y bares donde comes más barato.

«Vamos al McDonald’s, que es más barato» es quizá uno de los grandes mitos de los siglos XX y XXI. Otra frase que nos han implantado en el ADN.

En cualquier bar te ponen un plato combinado por 6 o 7 euros. Comes mejor y llena más.

¿Qué es más barato? ¿El servicio a mesa? Ah, espera, no: que no hay. Los «restaurantes» de comida rápida son los únicos «restaurantes» donde eres tú quien se tiene que llevar la comida a la mesa.

Tiendas de barrio

Esto me lleva a pensar en la progresiva desaparición de las tiendas de barrio. De un tiempo a esta parte todo son franquicias, en todo. Da igual que vaya a un centro comercial o al centro de una ciudad: las tiendas son exactamente las mismas.

Cuando recuerdo los titulares, allá por 2008, del estilo “cierra la tienda de Manolo después de 40 años” se me rompe el corazón. Para que luego abrieran un Zara.

No quiero decir con esto que las tiendas de barrio sean mejor por definición, pero sí que el modelo de trabajo que representaban era mucho más sano en muchos aspectos. Tanto para el dueño como para el comprador.

Ahora los centros de ciudad se han convertido en centros comerciales y da igual el lugar. El centro de Cádiz, Málaga o Sevilla tienen todos exactamente las mismas tiendas de las mismas franquicias y los mismos restaurantes.

Lo único que cambia son las tiendas de souvenir, que al menos se preocupan por poner postales del sitio.

Hace muchos años escuché a un profesor hablar de que ya no existen los trajes típicos porque siempre se ven las mismas tiendas. De eso hará como diez años.

El mayor problema que le veo a este modelo es que esas franquicias están deshumanizadas, como grandes empresas deslocalizadas que son. Si los números no les sale, cierran y a otra cosa.

Los alquileres de locales suben, solo las franquicias lo pueden afrontar, cuando la franquicia no tiene beneficios cierra y el local sigue igual de caro. ¿En qué escenario nos deja eso?

Conclusión

No, no estoy contento de que vayan a abrir un 100 montaditos en mi pueblo, porque sé que no va a traer más riqueza al pueblo. Ni la comida es de calidad, ni el servicio es de calidad, ni el modelo de negocio que representan es sano. Quiero que mi pueblo siga siendo ese lugar donde puedo ir al bar de siempre y a la tienda de siempre, que no se convierta en otro lugar sin personalidad.


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