Cuando los japoneses se ponen intensitos

No me gusta nada cuando los japoneses se ponen intensos e intentan darnos un mensaje filosófico supuestamente muy profundo pero basando ese pensamiento en su estilo sobreexplicativo. 

Me ha pasado varias veces que me he puesto delante de ciertas series, muy conocidas y respetadas en la industria, y este mensaje grandilocuente han acabado por arruinarme la experiencia. Aunque soy capaz de apreciar la calidad de las obras, no conecto con ellas por ese mensaje supuestamente trascendente pero que a mí acaba resultándome totalmente vacío. 

Algunos ejemplos: 

La primera serie que hicieron de Hellsing era muy mala, pero el mundillo que planteaba me atraía muchísimo. Es por eso que me puse delante de la pantalla en cuanto pude ver Hellsing: Ultimate. Sin embargo, para mí fue una desagradable sorpresa encontrarme con zombis nazis con un líder que buscaba mandar un extraño mensaje que, como digo, al final se quedaba en nada. Tampoco me gustó el desarrollo que le dieron a Alucard. Artísticamente apabullante, eso sí. 

Puella Magi Madoka Magica era una serie que había que ver, sí o sí, por la subversión que hacía del género de las chicas mágicas y el toque adulto y cruel que tenía la historia. Batallas cargadas de simbolismo y, de nuevo, artísticamente apabullante. Lástima que al final la historia se fuera por unos derroteros pseudo místicos y un mensaje que no conectaba conmigo en absolutamente nada. Uno de esos casos en que la conclusión arruina toda la experiencia. 

El último caso es Devilman Crybaby, otra reputada serie de Netflix que empieza realmente bien. Tiene un desarrollo y un mensaje mejor llevado que los casos anteriores, sin embargo para mí todo se arruinó con los capítulos finales, en los que el tono pasó a ser demasiado grandilocuente para mi gusto. Tiene sentido con todo lo anterior, sí, pero estábamos viendo una historia de una escala menor y ese final me sacó totalmente de contexto. 

Sin embargo, hay una serie muy introspectiva y con un mensaje sobreexpositivo que he aprendido a amar con el tiempo. Neon Genesis Evangelion

Aquí influye la cantidad de vídeos que he visto donde explican sus entresijos, y no voy a negar que hubo momentos de mi vida en los que la consideré filosofía barata. Sin embargo, me parece que el mensaje de autoestima y autosuperación que ofrece se desarrolla francamente bien dadas las circunstancias. 

Eso sí, Evangelion es la serie original. Yo le quitaría The end of Evangelion, precisamente por caer en esa grandilocuencia que tanto rechazo me causa, y por supuesto los Rebuild nunca existieron.

Los japoneses son muy particulares a la hora de contar historias, y las hay de dimensiones colosales. Sin embargo, cuando a un desenlace que implica una batalla de dimensiones colosales le suman un mensaje filosófico que quieren meter con calzador a través de demasiado diálogo, normalmente no suele conectar conmigo. Y es una lástima.

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2 respuestas

  1. felipem

    De las que citas solo he visto evangelion, que alquilaba los vhs en el videoclub hace más de 20 años, por lo cuál me alegra que la respetes.
    Devilman crybaby leí el manga antes de intentar el anime, que fui incapaz de terminar, y eso que no son muchos capítulos.
    Las otras creo que ni las intentaré por lo mal que hablas de ellas.

    1. Son series que gustan a muchísima gente, a lo mejor las ves y te encantan. Por su parte, Devilman Crybaby es una adaptación modernizada que al parecer soluciona muchos problemas del manga original. Y Evangelion hay que quererla sí o sí.

      Gracias por pasarte y comentar.

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