Aplicaciones chachis de GNU/Linux

En la entrada anterior hice un repaso por los tótems del software libre, esas aplicaciones que están en todas partes y que se vienen rápidamente a la memoria cuando se piensa en el tema, junto con otras menos conocidas también multiplataforma. Pero quienes usamos GNU/Linux estamos rodeados de estas maravillas y vale la pena pararse en ciertos programas para poner en valor su calidad.

Empiezo con los gestores de archivos. Da igual cuál. Dolphin, Nautilus, Thunar… Todos ellos son muy cómodos y completos si los comparo con el Finder de macOS. Estoy seguro de que también superan con mucho al que tiene Windows (hace más de una década que solo lo toco en momentos puntuales y no puedo comparar). Si hablo de Dolphin, que es el que uso ahora mismo, me permite conectarme por Samba a mi disco duro en red, a mi servidor por SFTP, me permite asignar un aspecto a cada carpeta, genera miniaturas y un montón de características más que no uso. Esto quizá es un pegote en una entrada así, pero me he visto en la necesidad moral de ponerlo en valor.

Easy Effects es un programa que añade efectos a la entrada o la salida del sonido. Lo he usado para alguna grabación y elimina bastante eco de la habitación donde grabo, pero dispone de muchos más efectos.

Gajim me parece, desde siempre, el mejor cliente para XMPP de los disponibles. Hay otros más nuevos que mejoran muy rápido, como Dino o Kaidam, pero Gajim se ha adaptado a los tiempos (tanto en interfaz como en implementación de extensiones) y permite manejar cualquier aspecto relacionado con el protocolo. Una bestia parda.

Kasts tiene todo lo necesario para manejar suscripciones de pódcast. Tan solo le falta poder clasificarlas en grupos, pero todo lo demás está. Descargas automáticas, reproducción por streaming, notas de los episodios… todo. Y permite acceder fácilmente a los archivos de audio descargados. Siempre me gustó Gpodder, y el Podcast de Gnome, siendo más básico, también está muy bien, pero Kasts es impresionante.

Parabolic permite descargar vídeos de diferentes lugares usando yt-dlp. Como interfaz que es, permite configurarlo fácilmente sin pelear con instrucciones para el comando.

Planify lo he comentado varias veces y no para de mejorar. El Recordatorios de Apple para el escritorio GNU/Linux. Tareas recurrentes, listas, todo lo necesario para manejar nuestras tareas está, y con una interfaz muy agradable.

Shortwave permite añadir emisoras de radio desde radio-browser.info y tener nuestros favoritos a un click unificados en un programa con la interfaz de Gnome. Recientemente he descubierto Transistor, lo mismo para KDE, que está en etapas iniciales pero ya funciona muy bien.

Ticket Booth permite hacer seguimiento de series y tener una lista de películas que hemos visto o queremos ver. Se integra con TVDB para obtener los datos. Lo uso para enterarme de cuándo sale nueva temporada de las series que sigo.

Tuba es un cliente para Mastodon muy completo y fácil de usar, también integrado con Gnome. En Plasma está Tokodon pero aún está algo por detrás.

Y así podría seguir un buen rato, pero estas son las aplicaciones que se han mantenido tras varios meses en GNU/Linux y, salvo los gestores de archivos, son quizá menos conocidas y también merecen todo nuestro reconocimiento.

Para descubrir más, para Gnome hay un montón de aplicaciones interesantes en Gnome Circle y KDE también tiene un listado muy completo. Además están las secciones This week in Gnome y This week in KDE Apps (aunque este último no siempre es «this week») que comentan las novedades y ponen pantallazos que aumentan muchísimo el antojo por probar las aplicaciones. Y si la distribución es compatible, nunca está de más echar un vistazo en las novedades de Flathub.

Están saliendo muchas aplicaciones interesantes para nuestros sistemas GNU/Linux y no debemos perdernos este momento tan interesante.

PD: Sigue habiendo una particular fijación por los reproductores de música local. Hay muchos que están desde que uso del sistema y salen nuevos constantemente. Es curioso.

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Una respuesta

  1. Sobre los reproductores de música en local… Uno de mis primeros intentos de aprender Python (si no recuerdo mal, Python 2.4, así que debo hablar de 2004-2005) fue para hacerme mi propio reproductor («Atunes» en vez de «iTunes»).

    No sé si viviste la época MP3/Napster. Todo el mundo acababa con unos cuantos gigas de MP3 obtenidos de maneras dudosas en los que era un jaleo aclararse; hacerlo a base de carpetas era muy laborioso y los MP3 que uno obtenía tenían metadatos de su padre y de su madre.

    Por ello, creo que muchísima gente que podía programar en su momento comenzó a dedicar esfuerzo a hacer software para organizar música. Y de paso reproductores, claro.

    Supongo que todavía hay muchos programadores que no usan servicios de streaming, pero aunque sospecho que si usas música legal los metadatos funcionan mucho mejor, e incluso es posible que la gente que proporciona música dudosa ahora también ponga metadatos buenos. Pero no me sorprende para nada que la gente siga trabajando en estas cosas, además es un tipo de proyectos muy agradecido y entretenido.

    ¡Para nada mencionar los gestores de archivo me parece un pegote tampoco! Estoy un poco desconectado del tema porque soy más de línea de comandos, pero me has recordado las épocas gloriosas en las que se hacían mil programas de este tipo. No sé si conoces los «dual-pane file managers», pero si buscas, encontrarás un porrón de ellos; también para Windows y supongo que para macOS también.

    (Lamentablemente, la organización de archivos tiene los días contados :(

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