Las dos entradas anteriores, sobre escritura a mano y en digital, son una divagación enorme porque, en realidad, lo que yo quería contar en un principio era que había descubierto estos dos lenguajes de marcado. Se me fue de las manos pero aquí estamos, vamos a ello.
Orgdown
Orgdown es el nombre que recibe una propuesta para usar la sintaxis de org-mode fuera del entorno específico de Emacs.
Todo empieza, parece, con esta entrada de Karl Voit publicada en 2017 que sería tan discutida en su momento que acabó con una propuesta de estándar. En otra entrada, esta de 2021, cuenta su motivación para presentar algo así.
Básicamente consiste en usar los elementos más básicos, los que no apelan a funciones específicas del programa, para usarlo como cualquier otro lenguaje de marcado.
Cuál fue mi sorpresa al ver que el sistema tiene su propio repositorio, en el que se recogen herramientas compatibles. Hay bastantes apps para Android e iOS. Para escritorio hay bastantes menos porque, bueno, para eso está Emacs, supongo.
Y es precisamente esto último lo que me frena para usarlo. Aunque haya varias aplicaciones para iOS compatibles, solo abrir Emacs me da vértigo.
Typst
Contaba en la entrada anterior que fue Atareao quien me puso en la pista de Markdown al hablar de ReText, y fue Atareao quien me descubrió Typst en un episodio de su pódcast de 2024 titulado ¿Terminará typst con markdown?. Luego ha vuelto varias veces al tema.
Typst es, por lo que entiendo, un sistema de tipografía tipo LaTeX pero bastante más sencillo de escribir y de entender. Al menos, a priori.
Hay disponibles un montón de plantillas para Typst para cubrir cualquier necesidad. Los documentos salen bien estéticos y también se puede usar para presentaciones. No sé cómo se comparará con LaTeX en aspectos específicos pero diría que los usos son equivalentes.
Para sacar un documento medianamente complejo necesitamos algunas instrucciones en el encabezado, una sintaxis sencilla para los elementos básicos, la herramienta que compila o traduce el documento a otro formato y listos. A partir de ahí, es cuestión de complicarse lo que uno quiera. Está todo muy bien explicado en su tutorial.
Parece que los desarrolladores ofrecen un servicio web que permite usarlo online directamente. También es una herramienta para terminal que se puede descargar desde su GitHub o desde repositorios, Pandoc permite convertir a otros formatos, y ya hay aplicaciones de escritorio compatibles.
De hecho, lo que me animó a escribir estas líneas fue ver Typesetter, una aplicación con diseño de Gnome pensada para usar este sistema y que tiene una pinta fantástica.
Veo factible que use este sistema en algún momento porque me parece LaTeX adaptado a los tiempos. Quizá no es una expresión muy precisa ni específica, pero es lo que entiendo. El hecho de que haya una aplicación bien bonita con diseño de Gnome y que ofrezcan un servicio web para usarlo sin mayores complicaciones son puntos muy a favor. Además, su sintaxis se entiende y se escribe muy fácilmente. Sería cuestión de aprender las instrucciones más complejas, que para mis necesidades habituales (meter alguna imagen con leyenda y quizá algo de bibliografía) serán bien pocas.
En el momento de escribir esto no me he puesto a investigar por pura diversión como sí hice en su día con LaTeX, pero lo veo como algo posible y, desde luego, es un recurso que me guardo si se diera la ocasión de necesitarlo.
En fin
El objetivo de esta entrada no era otro que recoger estos dos sistemas. Si alguien no los conoce y les sirve, mejor que mejor. Para mí, Orgdown no pasa de curiosidad, pero sí me veo usando Typst en un futuro.
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