Mis dos últimas entradas han estado destinadas a recomendar y reconocer el valor de programas libres, pero en todos los años que llevo en el mundillo he visto muchas polémicas en torno a ellos, especialmente los más grandes y populares.
Esta entrada no busca ser destructiva. Ocurre que, al escribir los textos anteriores, recordé todo esto y recopilé algunos enlaces. Para no mezclar unos textos de elogio con este asunto, lo pongo aparte, tan solo a efectos de curiosidad y de archivo.
La compra
Por más que sea software libre, las personas tienen que comer. Supongo que esa sería la razón por la que Audacity fue adquirido por Muse Group.
Poco tiempo después hicieron el gesto de meter telemetría, cosa que no sentó nada bien a la comunidad. Hay una discusión en GitHub al respecto que no he leído. A día de hoy la telemetría es una característica opcional, según entiendo.
Por entonces nacieron muchos derivados que parecen haberse unido en Tenacity. Este programa ha seguido su camino propio y parece que ha añadido características únicas.
El uso de IA
Hay muchas personas que están muy en contra del uso de IA generativa en cualquier sentido, ya sea una comunicación opcional o como parte de la programación. Tanto es así que hay un repositorio en Codeberg que lista programas o lenguajes que usan o permiten IA de algún modo junto con alternativas (gracias a Jandi por el enlace).
Los dos casos que me resultan más llamativos son Calibre y KeePassXC.
Calibre se comunica con modelos de IA de manera opcional desde su versión 9, creo. Joel comentó en su blog cómo desactivar esas características y Arcalibre (entre otros) nace para evitarlas.
Por su parte, KeePassXC acepta contribuciones de código con IA, aunque prometen mucha vigilancia. Hay una entrada muy larga que no he leído con detalles al respecto. Al ser un gestor de contraseñas, el anuncio causó mucha polémica.
Firefox tiene su propio apartado
Firefox en particular, o Mozilla en general, han pasado por tantas polémicas que me resulta imposible acordarme de todas y no me voy a tomar el tiempo de buscar enlaces para cada una, pero podría estar un buen rato aquí.
Sobre Mozilla, recuerdo que hace meses surgió una polémica por su construcción como empresa. Su CEO cobraba una absoluta barbaridad. Y en temas más utilitarios, han cerrado servicios como Send o, más doloroso aún, Pocket. Por suerte, programas como Thunderbird aún sobreviven al pasar a otras manos.
Sobre el navegador en sí, aparte de telemetría y características contra la privacidad que animan a mucha gente (incluso a mí mismo durante un tiempo) a usar forks como Zen, Waterfox o Librewolf, la última es que introdujo características de IA que solo muy recientemente ha permitido desactivar por completo. El enfoque en características con IA parece firme y causa mucha incomodidad.
Otros detalles menores
Cryptomator no está en repositorios de distribuciones de GNU/Linux y no logro encontrar el motivo. Tiene una opción para comprar una licencia de donante, pero también FreeFileSync y FileZilla tienen opción PRO y están en repositorios, aunque recuerdo que hubo una época en que no estaban. Quiero pensar que es simplemente que no se ha ofrecido nadie para mantenerlo.
Por su parte, también hubo suspicacias cuando LibreOffice le puso «Community Edition» a la versión habitual para distinguirlo de la versión para empresas. Leo en Phoronix que ya lo quitaron.
En fin
Insisto: esta entrada es un pequeño recopilatorio a nivel personal de diferentes polémicas o puntos problemáticos en torno a ciertos programas de software libre, sin más intención que la de servirme a mí de archivo.
No debemos olvidar que estos proyectos ofrecen al mundo un programa de calidad con una licencia libre, con todas las ventajas que esto tiene. Al final, el software está hecho por personas y, como tal, las decisiones que lo conducen pueden ser problemáticas. Muchos de estos proyectos viven en esa fina línea que separa el idealismo (libertades del software y privacidad) del pragmatismo (ofrecer a los usuarios lo que necesitan, implementando las características o usando las herramientas que sean necesarias).
Confiemos en el que el tiempo y la presión por parte de la comunidad los mantengan vivos y en el buen camino o, al menos, que dispongamos de alternativas o derivados.
LibreOffice es un caso de éxito paradigmático en cuanto a derivado exitoso. De hecho, me sorprende que la última versión de Apache OpenOffice es de noviembre de 2025, aunque solo sea de mantenimiento. Es innegable que LibreOffice ha ocupado por completo su lugar, y estoy seguro de que ocurriría lo mismo si estos u otro proyecto libre se pasara de problemático.
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