En YouTube nos enseñan el Cádiz que no quieren que veamos

Cádiz es una ciudad maravillosa. Todo aquél que entra en ella se enamora por el encanto natural de sus calles, por su cultura, por sus playas, por su gente… El Ayuntamiento aprovecha todos estos factores para atraer el turismo, e intentan convencernos de que ese es el mayor foco de riqueza de la ciudad. Pero, aunque eso fuera cierto, no parece que cuiden demasiado ciertas zonas de la Tacita y, sobre todo, no cuidan a sus ciudadanos como se merecen.

Se preguntarán que cómo sé todo esto. En primer lugar, aunque no viva en la capital, voy a menudo para disfrutar de sus muchos atractivos, y hay ciertos problemas que saltan a la vista. Es inevitable preguntarse por qué el Ayuntamiento gasta tanto dinero en monumentos y grandes obras (que en muchas ocasiones son para peor) y no en asuntos más urgentes y necesarios para el ciudadano. En segundo lugar, porque he encontrado quien me lo cuenta y me lo explica.

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La dificultad de seleccionar en internet

Recuerdo una época (no muy lejana, aunque lo parezca por la velocidad en que se mueve la red) en la que se prodigó otro de estos términos que yo llamo «modernitos» aplicados a internet: la «curación» de contenidos. Yo pensaba que la curación es lo que ocurría cuando se te cierra una herida, y no iba desencaminado: con eso de «curación» se referían a la clásica pero menos moderna «selección».

Cuestiones terminológicas aparte, esos servicios seleccionan el contenido por el usuario, aquél contenido que, se supone, le resultaría más interesante en base a los temas que indicara y el historial de lecturas. A mayor uso, mayor precisión. Estos servicios no hacen más que confirmar una idea, ni nueva ni revolucionaria: en internet, como en la vida, hace falta seleccionar.

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Tecnología perdurable

Últimamente paso mucho tiempo entre el ordenador y el móvil. Trasteo, investigo y aprendo. Este tiempo lo podría emplear en otras aficiones, como la lectura o el cine, con las que me siento mucho más cómodo y me llenan más. Dentro de nada tengo que preocuparme en serio por mi futuro profesional, de modo que se verá muy reducido.

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Whatsapp, una imposición innecesaria

No conozco bien la historia de WhatsApp, esa aplicación que ha sustituido a MSN Messenger u otras formas de comunicación desde la masificación de los smartphone. Supongo que todo se resume en «quien llega primero golpea dos veces», y aunque hay alternativas, es lo que más se usa y por ello ha triunfado. Esto no evita que, para mí, WhatsApp sea una imposición, y una imposición innecesaria, por destacar uno de los muchos adjetivos que se le pueden atribuir a esta aplicación.

Actualización: Como bien comenta César, en esta entrada trato la aplicación como un chat más que como un reemplazo de los SMS, que es su objetivo primero. Lo veo así porque puedes entrar en grupos con gente que no tienes en tu lista de contactos, por citar un ejemplo, y por el uso que mis contactos hacen de él.

Actualización 2 (10/01/14): Dado el alcance de la entrada, he modificado un par de detalles inexactos.

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Filólogo linuxero

Instalé mi primera distribución el 11 de septiembre de 2006. Guadalinex 3.1, una calamidad. Antes ya usaba software libre en Windows, programas tales como GIMP o aMSN. Y desde entonces no he parado.

Este año hará siete que uso GNU/Linux, un número no demasiado espectacular, pero hay algunos datos que me enorgullecen al recordarlos hoy. Hasta agosto de ese año no tuve PC propio (usaba uno “heredado”), y al parecer tardé menos de un mes en instalar Linux. Ya en el PC anterior hice un intento de instalar Suse, con lo que conseguí borrar mi disco duro.

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Creación: ¿Un esmar qué?

—¡Hombre, Juan! Veo que has cambiado de móvil. Y no veas qué bicharraco te has comprado. Te ha tenido que salir por un ojo de la cara, ¿no?
—Calla, calla, que yo los cacharros estos ni los entiendo ni nada. Pero claro, te llaman los de Naranje, con esas muchachas extranjeras con la voz tan bonita y que dicen palabras tan raras que al final acabas picando.
—¿Pero cómo te vas a comprar un móvil que no sabes usar? ¿No tenían algún otro que se adapte más a tus necesidades?
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