Mary W. Shelley: Frankenstein o el moderno Prometeo

El capitán Walton tiene una misión: dejar su huella en la historia por investigar el Ártico. Durante su expedición, cerca ya de su objetivo, encuentra a Victor Frankenstein en un estado lamentable. Cuando conoce el objetivo de su benefactor decide contarle su historia ya que él también emprendió una arriesgada misión: la creación artificial de vida. Ese es el motivo por el que se encuentra en el Ártico.

Mary W. Shelley concibe este relato en el verano de 1816, y primeramente iba a ser una historia corta de terror, un divertimento a compartir junto con su esposo y sus amigos. Esa historia corta se convirtió en una novela, considerada hoy como iniciadora de la ciencia-ficción y claro exponente de la novela gótica.

El subtítulo ya deja entrever qué tema se trata fundamentalmente: Frankenstein, como Prometeo, desafía a Dios al dar vida a una criatura. La relación que se establece entre creador y creación es lo que mueve la trama: el doctor alterna entre la comprensión y el odio, y el monstruo toma una decisión fatal que marcará sus vidas.

El resto de elementos que componen la obra son de sobras conocidos para alguien que haya estudiado literatura o leído algo de la época. La mujer es prototípica, se ensalzan la familia y la amistad y hay descripciones de paisajes suntuosos (muy bellos en su elaboración). Si resulta original es porque, por primera vez, la ciencia es el elemento que da comienzo a la trama, no hay ninguna explicación mágica.

Antes de asomarme a las páginas del libro poco conocía yo de la historia. No he visto ninguna adaptación cinematográfica, mi visión se reducía a la imagen del monstruo grande y verde con tornillos en la cabeza mil veces reproducida, por lo que me ha sorprendido gratamente. Con su lectura he confirmado que el monstruo no tiene nombre (aunque actualmente se le conozca con el de su creador, en el libro se le menciona siempre como «el monstruo» o «el demonio»). Y, curiosamente, a pesar de tener interiorizada la mencionada imagen, me lo imagino más como a Pereza de Full Metal Alchemist.

Hice esta lectura con el propósito de conocer el origen de un personaje que forma parte de nuestra cultura popular y encontré una historia fascinante. La recomiendo a todos aquellos que tengan la misma curiosidad que yo, a quienes quieran descubrir de dónde nace la ciencia-ficción y a aquellos que quieran disfrutar de una buena historia.

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4 respuestas

  1. Tomo nota. Siempre me ha interesado esta historia, pero también es verdad que siempre se me cruzan otras por el camino. Pero tomo nota para ver si este verano por fin le hinco el diente.

    Un abrazo

    Jorge

  2. Adrián Perales

    Seguro que no te decepciona, reflexiona sobre temas muy interesantes y no es una lectura muy extensa, ¡gracias por comentar!

  3. ¡Qué interesante! Yo también me lo apunto, no tenía ni idea de la existencia de este libro.

    ¡Un saludo!

    1. Adrián Perales

      Te gustará, es muy interesante conocer la historia de este icono popular. ¡Gracias por comentar!

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